HISTORIA DE UNA NUEVA CONTRATACIÓN

Mi amada familia,

En una época en la que los desafíos parecen insuperables y la división es rampante, permítanme revelarles una visión de esperanza y renovación, un futuro donde Mi guía y cuidado divinos se manifiestan con poder y amor.

Imaginen un mundo donde, como un pastor que busca incansablemente cada oveja perdida, así yo, con determinación inquebrantable y amor incondicional, me dedicaré a reunirlos y protegerlos, mis hijos e hijas de la raza humana y angelical. Os reuniré de los rincones dispersos de oscuridad y desesperación, os sacaré de las garras de usurpadores y profanadores, y os guiaré a un terreno de esperanza y prosperidad. Te alimentaré, te protegeré y me aseguraré de que descanses en lugares seguros, donde la abundancia y la paz serán la norma, no la excepción.

Yo personalmente guiaré a mi vasta y variada familia creada por Mí con profundo amor y extrema devoción. Buscaré activamente a quienes se han perdido en el camino, abrazaré a los olvidados, sanaré las heridas del alma y del cuerpo e infundiré nuevas fuerzas y vida infinita a quienes se encuentran en dificultades. Pero no toleraré la injusticia ni la opresión; Actuaré con equidad y justicia, asegurando que cada miembro de mi familia extendida sea tratado con la dignidad que merece.

A ustedes, hijos míos de la humanidad y de la raza angelical, les digo: prepárense para un nuevo orden, donde ya no habrá lugar para la opresión ni para la división. Protegeré a los vulnerables y estableceré un Primer Ministro justo, un príncipe entre ustedes, una creación mía elegida por mí por su sabiduría, humildad y su capacidad de unir. Yo, el Creador Todopoderoso, seré reconocido como vuestro Dios, y mi fiel servidor, estaré en el centro de este nuevo comienzo.

Estableceré un pacto de paz, eliminaré todo virus maligno y destructivo del universo entero y me aseguraré de que ustedes, hijos e hijas míos, vivan en seguridad y abundancia. Las estaciones cambiarán al ritmo de la bendición, la tierra florecerá y las cosechas serán abundantes. Romperé las cadenas de vuestra sumisión y os liberaré, como mi más preciada familia, de toda esclavitud.

Este será un momento en el que ya no conoceréis el miedo, sino una nueva era de seguridad y prosperidad que durará para siempre. Crearé un mundo nuevo en el que cada una de mis criaturas pueda crecer, libre del hambre y de la maldad. Será claro para todos ustedes que Yo, su Creador y eterno protector, estoy siempre con ustedes, y que juntos formamos una familia unida e invencible.

Sepan esto, mis queridos hijos humanos y angelicales: no me pongo ante ustedes sólo como su Creador Todopoderoso, sino que también los rodeo con el calor y el amor de un Padre. Representas mi nobleza, la progenie sagrada formada con amor por mí. Juntos, de la mano, forjamos el camino hacia un futuro brillante y prometedor.

(ver Ezequiel 34:12-31)